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Sociedad

Pareja gana disputa legal por “síndrome de la turbina”

8 de noviembre de 2021

La pareja aquejó problemas de salud desde 2020 relacionados a un parque eólico cerca de su casa, por lo cual recibió una indemnización de 100.000 euros. Estudios apuntan a un efecto psicológico de grupos antieólicos.

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offshore windmill park with clouds and a blue sky, windmill park in the ocean drone aerial view with wind turbine Flevoland Netherlands Ijsselmeer
Imagen: picture alliance / Zoonar

Un tribunal francés reconoció el "síndrome de la turbina" después de que una pareja denunciara que su salud se había visto perjudicada por vivir cerca de un parque eólico.

En lo que se cree que es la primera sentencia de este tipo en Francia, los belgas Christel y Luc Fockaert fueron indemnizados con más de 100.000 euros por un juez de Toulouse, Francia.

La pareja alegó haber sufrido una serie de problemas de salud, como dolores de cabeza, insomnio, irregularidades cardíacas, depresión, mareos y náuseas, durante más de dos años, insistiendo en que fueron causados por seis turbinas eólicas instaladas a 700 metros de su casa en Fontrieu, en el Tarn, al sur de Francia.

Como una lavadora en giro continuo

Las turbinas se instalaron en 2008. Sin embargo, se informó de que los problemas de salud de la pareja comenzaron cinco años después. Los Fockaert creen que esto se debe a la tala del bosque que se encuentra entre su propiedad y la turbina más cercana.

Señalaron que el ruido, que según ellos era "comparable al de una lavadora girando continuamente", y las "luces blancas parpadeantes" de las turbinas, eran especialmente nocivas para su salud.

"No lo entendimos enseguida, pero poco a poco nos dimos cuenta de que el problema venía de las turbinas", dijo Christel Fockaert. "Las turbinas parpadean cada dos segundos... teníamos que tener luces exteriores para contrarrestar el efecto de los destellos".

La pareja se mudó de la zona en 2015 y dijo que sus problemas de salud desaparecieron poco después.

Buscan explicación al supuesto síndrome

Los médicos no encontraron ningún problema de salud, pero un experto del tribunal dijo que el síndrome de la turbina había sido identificado previamente por la investigación científica.

Sin embargo, un estudio australiano concluyó que es más probable que las enfermedades atribuidas a las turbinas eólicas se deban a que la gente se alarmó ante las advertencias sanitarias difundidas por activistas.

De esta forma, los investigadores afirmaron que se trataba de "un fenómeno psicológico" y que darle un nombre como "síndrome de las turbinas eólicas" o "enfermedad vibroacústica" era una etiqueta clave para su propagación.

Otros estudios revisados por expertos en Europa, Canadá y EE.UU. también han desacreditado el supuesto "síndrome”, que no está reconocido médicamente, sugiriendo que es la publicidad adversa de grupos antieólicos, la oposición a las turbinas o una predisposición negativa lo que podría estar haciendo que la gente se sienta enferma.

El caso de los Fockaerts fue descartado originalmente en enero del año pasado, pero apelaron, diciendo que el juez había ignorado los informes de los expertos.

Las empresas energéticas Sasu, Margnes Energie y Sasu Singladou Energie, que gestionan el parque, fueron condenadas a pagar 110.000 euros por indemnización a la pareja y, al parecer, ya han cambiado las luces y la velocidad de las seis turbinas.

ee (The Guardian / pbs.org)