En algunas zonas y ciudades de Colombia ya se siente la escasez de agua, pero la calidad de este recurso también está en juego. El exceso de contaminantes daña sus ecosistemas hídricos y pone en riesgo la salud. En busca de soluciones, un proyecto biotecnológico colaborativo apostó por las microalgas: estos microorganismos depuran aguas contaminadas, y además contribuyen con oxígeno y biomasa.